
Èl, que parece entenderme. Él, que sabe cómo hacerme sonreír. Que logra animarme en el peor de los días. Que casualmente siempre está ahí cuando lo necesitas. Que ha logrado iluminar estos días de oscuridad, por tu ausencia. Él, que ha sido capaz de ayudarme a seguir adelante. Y luego estas tú, de quién no me quiero olvidar.